El blog de Gunner!!!

Confesiones/crónicas de un internauta asombrado.

13. noviembre 2009 03:52
by Gunner
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Jo, que tarde!!!

13. noviembre 2009 03:52 by Gunner | 0 Comentarios

 

Amigos, acabo de llegar a casa después de una tarde/noche llena de sorpresas y tan solo puedo decir una cosa: Ha sido una de esas jornadas que uno no querría olvidar jamás.

Comenzó comprobando y resolviendo un complejo problema informático junto con mi compañero Hans, que ninguno de los dos creíamos fuese posible resolver sin causar serios daños en el sistema de ficheros del servidor. No teníamos nada claro que fuese a funcionar y nos quedamos pasmaos cuando vimos como la magia electrónica de Microsoft obró su milagro, y dejando asombrado a Antonio, linuxero de pro, con las virtudes de Windows Server que acabamos de poner a humeante prueba. Lo cierto es que me quedó un gran regusto a satisfacción profesional.

Luego continuó con la conversación con una compañera de trabajo a la que no le deseo que pase por una situación similar a la mía. Fue curioso verme diciéndole lo tontos que podemos llegar a ser lo hombres y dándole consejos a alguien sobre un tema sobre el que jamás hubiese sospechado saber tratar. Conseguí animarla y de camino, como no, arreglarle su PC.

Recibí la agradable llamada de una antigua ex-compañera de trabajo, Maima, guapa coordinadora de auxiliares de seguridad, con la que estaré encantado de compartir unas risas y una buena peli. Ella sugirió además una servesita, a lo que añadí: "La mía sin alcohol, ehhh?, que la úrtima ves que tome arcor, uhhh".

A la salida del curro me acerqué a la Fnac, donde por 11€ compré el primer disco que compro en muuusho tiempo: "Motown 50", una increíble recopilación en tres CD's de lo mejorcito del sonido Motown.

Y vuelta a casa....

Que coño..., ¿creen que si la historia hubiese acabado ahí merecería el calificativo que he dado al comienzo?. Ni mucho menos.

Como casi siempre me dirigí a recoger el coche en los alrededores del Teatro Lope de Vega. Sin nada que perder de nuevo volví a echarle cara y a colarme en uno de los eventos programados durante el Festival de cine europeo Sevilla 2009.

No iba vestido para la ocasión, pero dadas las pintas del personal masculino, tampoco desentonaba demasiado.

En el cocktail conocí a Estíbaliz Pineda, relaciones públicas de la Sala Caramelo, que ademas de muy simpática tuvo el detalle de darme invitaciones para unas copas viernes y sábados en su local. No se si llegaré a usar las de los sábados, pues en ella anotó su teléfono móvil y correo electrónico.

Aproveché para fotografiarme con Antonio Orozco, que presentaba su disco Renovatio, un hombre sencillo, que ha demostrado sus cualidades artísticas sin necesidad de OT's ni nada que se le parezca.

Justo despues, mientras veía a Estíbaliz fotografiarse con Antonio Orozco, conocí a una joven funcionaria del departamento de protocolo de cierta Consejería, Rosa. No se como, pero el caso es que acabamos junto con su variopinto grupo (informático, profesora, y dos consultores de una empresa relacionada con el medio ambiente) en La Raza, tomando una ración de Solomillo al Whisky y otra de Setas con Jamón. Y no me pregunten a cuento de que, pero acabaron ofreciéndome una entrada para la película de la noche "She, a chinese". Acepté encantado. 

La película..., que les voy a contar..., de autor. Soy más de cine de acción, pero me gustó a pesar de ser "de autor", lo cual es más de lo que puedo decir de otra muchas que he visto últimamente. Lo mejor, haber pillado un comodo asiento de palco, y sentir el glamour del lugar y del acontecimiento.

Al despedirme, como caballero que soy, no pude menos que agradecerles a todos su compañía y tener un detalle sin más con Rosa: Dos caramelos azules que por casualidad levaba en el bolsillo de mi chaqueta (los que se animen a ver la película, verán su gracia).

Pero como pequeña prueba, ahí tienen...

 

Un saludo, Damas y Caballeros!!!

Cool

7. noviembre 2009 04:54
by Gunner
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Relato: ¿Comienzo o final? (y II)

7. noviembre 2009 04:54 by Gunner | 2 Comentarios

 

Reconozco que ando un poco insomne esta noche, mis queridos internatuas. Quizá excitado por haber visto de cerca a Colin Farrel, Ben Kingsley, Christopher Lee, y Paz Vega desde las vallas de separación en la gala de presentación de la edición 2009 del Festival de cine de Europeo de Sevilla, ó por la excursión de dentro de unas horas con mi amigo Francis al aeropuerto de Sevilla. No estoy seguro, pero el caso es que aquí me tienen. A ver que sale.

Pues… nada, decidido, toca relato. En esta ocasión, y dado que en su momento insistieron en ello, voy a continuar (y dar por terminado) un relato anterior que algunos de ustedes ya habrán leído, pero ahora desde el punto de vista de él.

 

Caminábamos juntos por una estrecha y escondida callejuela cada uno absorto en sus propios pensamientos, y aunque estaba anocheciendo aún podía distinguir la belleza de sus facciones. Siempre me sorprendió comprobar como unas pinceladas de esos polvos convertían sus marcados rasgos en una manzana difícil de rechazar.

Mientras luchabamos por esquivar las resbaladizas manchas de cera del adoquinado, no pude evitar acordarme de la primera vez que por fin pude a hablar con ella.

   
 
"Acababa de salir del trabajo, cansado y aún pensando en las tareas pendientes. Ella, indiferente, bajaba paseando atado a su negro, peludo y orgulloso perro. Llevaba un ajustado chaquetón tipo lobo de mar azul oscuro. El pelo rubio y muy recogido con pinzas, pero que no podían impedir insinuar unos rizos que siempre me enloquecieron. Caminaba con prisas, como apurada para llegar a alguna cita. ¿Quizá con otro hombre?... No se, me daba igual, no pensaba dejar pasar la ocasión, quizá nunca volviese a presentarse.
Ya había indagado acerca de ella por lo que la saludé llamándola directamente por su nombre. Me ofrecí a acompañarla sincera y caballerosamente. Con cierto reparo pero… aceptó. Durante una fracción de segundo permanecí desconcertado, esperaba una negativa. Me encantó su voz tierna y firme a la vez."
 
   

- Joder, puñetero gato… el susto que me ha dado. – Nunca me gustaron esos felinos traicioneros de garras afiladas como cuchillos, quizá debido a que su carácter independiente los hace tan indomables como a algunas mujeres.

 

   
"Mientras paseábamos por las calles de París hablamos de temas banales, nuestros trabajos, del nombre de su perro, y ,aprovechando que se le acercaba otro canino, intenté sin demasiado éxito bromear para arrancarle una sonrisa.
Lássstima, llegamos demasiado pronto a su destino, afortunadamente con su hermana. Las dejé marchar, no era quien para forzar la situación. Pasos más tarde, al evocar cierta escena  de una película de Clint Eastwood, me di la vuelta con la ilusión de verla volverse hacia mi. Tristemente las películas son solo películas. Me alejé satisfecho escuchando "Suzie-Q" de Creedence ClearWater Revival.

Si, un encuentro muy corto, pero confio en que el azar… - Pense. Aún no sabía que en unas horas me vería obligado a volver a Sevilla."

   

Seguíamos caminando en paralelo, en silencio. Se cruzaron nuestras miradas y volví a temer que se repitiesen sus constantes reproches sobre como los demás juzgaban nuestra diferencia de edad y como ese hecho nos estaba distanciando. Era mayor, más madura y con más experiencia, pero para mi nunca había constituido obstáculo alguno sino todo lo contrario, me daba la confianza de una mujer de ideas claras y sin las tonterías de la "niñas" con que estaba acostumbrado a salir. Por otra parte, a medida que los años pasaban esa diferencia de edad se iba disipando por su propia naturaleza.

La promesa de conservar a mi amada, de revivir cada día gratos momentos, tiernos abrazos, sus lágrimas de emoción, y sentir sus dulces besos mantienen viva la pasión que siento en mi corazón, muy a pesar de sus incesantes reproches y mis infructuosos intentos de rebatirlos. Siempre supe que era una mujer difícil, y que nuestra relación distaba de ser perfecta, pero ese algo que me daba compensaba los altibajos de nuestro noviazgo.

Sonaron las campanas de la catedral, con un sonido de bronce golpeado que se iba amortiguando a través de las gastadas esquinas de la callejuela. Las nueve en punto. Las nueve de otro Abril que sumar juntos.

De repente un beso… ¿Como será posible que un simple beso y una tierna mirada calmen todas mis preocupaciones y ahuyenten todos mis temores?
    

 

Espero no haberles aburrido.

Un saludo, Damas y Caballeros!!!

Embarassed