El blog de Gunner!!!

Confesiones/crónicas de un internauta asombrado.

10. septiembre 2009 10:40
by Gunner
10 Comentarios

Relato: ¿Comienzo o final?

10. septiembre 2009 10:40 by Gunner | 10 Comentarios

 

Estimados lectores, he prometido y me había prometido desconessstar durante mis recien comenzadas vacaciones, pero mi cita con ustedes es algo que no pienso abandonar, mis fieles internautas.

Hoy os voy a proponer un relato que escribí hace tiempo dedicado a una bella Dama pero que hasta ahora no me he atrevido a publicar, más por temor al ridículo que por otra cosa. He modificado el texto ligeramente respecto al original para darle algo más dramatismo, pues está claro que los relatos de empalagosa felicidad acaban resultando aburridos y no "venden bien".

Espero que os guste, y por supuesto vuestras críticas en el apartado de comentarios.

    

Caminábamos juntos por una estrecha y escondida callejuela cada uno absorto en sus propios pensamientos, mientras, el ocaso oscurecía sus entrañas escasamente iluminadas por las luces que se filtraban desde los ojos de sus ventanas, que todo lo observaban. Al pasar por uno de los portales, profusamente decorado con un recargado enrejado, casi barroco, un gato maullaba y se encorvaba en actitud desafiante a nuestro paso, advirtiéndonos que no debíamos penetrar en sus dominios.

Aún a pesar del tiempo que hacía que paseaba diariamente por allí, no me había fijado en cuan vivamente brillaba el adoquinado con los restos de cera de que los nazarenos habían dejado a su paso días atrás, y como a pesar de encontrase en pleno centro de la bulliciosa ciudad, apenas si llegaban los turbulentos ecos del ruido del tráfico que tanto me molestaba. Tan pronto me adentré en sus recodos, volví a notar algo que me decía que de alguna forma ya estaba definitivamente ligada a ese lugar, fue como una sensación de “Déjà vu” a la que no di la menor importancia.

Seguíamos caminando en paralelo, en silencio diciéndonoslo todo con la mirada, pero que lo que acababa de ocurrir entre nosotros probablemente acabaría significando la traumática separación de nuestro camino en la vida, pues ninguno de los dos estaba dispuesto a perdonarnos los errores acumulados y la sarta de barbaridades que nos habíamos ido diciendo, por culpa de la rabia acumulada tras tantos momentos de tensión.

Volvía a recordar como tras una dura negociación con los viejos propietarios conseguí hacerme con aquella casucha que para ellos había sido su cobijo y su historia, sabía que  a la larga iba a convertirse en mi, nuestra,  morada, y por ello luche por adaptarme a un ambiente en el que a los forasteros no se les recibía con el calor con que en esa ciudad hacen gala que se recibe a los extraños.

¿Como pude dejarme engañar?, ¿cuantas veces confié en el hombre que ahora camina a mi lado como un extraño?,  ¿cómo pude abrirle la puerta de mi casa, darle las llaves de mi corazón y entregarle mi cuerpo?.

- Traición, desesperación - Eran las únicas palabras que retumbaban en mi mente.

Sin embargo, no podía dejar de recordar los gratos momentos, los tiernos abrazos, las húmedas lágrimas de emoción, los dulces besos y las bellas palabras que ambos nos habíamos susurrado al auspicio del silencio que rodeaba esa estrecha callejuela.
Abrazos que ahora se me antojaban crueles como los de la serpiente que envuelve a su presa para asfixiarla. Lágrimas como las de un cocodrilo que engaña a su presa para conseguir su mortal propósito. Besos como el que Judas uso para delatar a Jesucristo en el huerto de Getsemaní.

Sonaron las campanas de la catedral, con un sonido de bronce golpeado que se iba amortiguando a través de las gastadas esquinas de la callejuela. Las nueve en punto. Las nueve de un Abril que podría ser el último de nuestra relación.
Nos miramos, recordando que a esa hora y precisamente al cobijo del tañido de las campanas de otra catedral, cátara, nos dimos nuestro primer beso, un beso trémulo e inexperto pero lleno de pasión, que recordaríamos el resto de nuestra existencia. Notre-Dame nos invitó a dejarnos llevar por la magia de una ciudad cuya luz había hecho prender la llama de nuestro amor.

En ese momento cuando se cruzaron nuestras miradas y una chispa de los rescoldos de nuestra agotada pasión, salto de mi corazón y prendió el fuego de mis labios que ardieron en deseo de unirse a los de él. Algo debió reflejar mi mirada pues sus manos me tomaron por la cintura con esa suave y enérgica delicadeza que no notaba desde hacía meses, y por extraño que pareciese noté como su corazón latía deseando volver a prender ese fuego que consume el corazón de los enamorados, y sin saber como ni a donde me conduciría cerré mis ojos y me dejé llevar por la magia de un momento que, a pesar de mi  ansia  de felicidad, solo significaría un leve respiro en nuestra tumultuosa relación.

    

Un saludo, Damas y Caballeros!!!

Embarassed

27. julio 2009 01:37
by Gunner
0 Comentarios

Reseñas de un futuro pasado.

27. julio 2009 01:37 by Gunner | 0 Comentarios

 

¿Como de de nuevo por estos lares, mis fieles internautas?. Espero que sea debido a vuestra ansia por encontramos para compartir algunas de mis inquietudes (espero que tengamos alguna comun), puesto que en estas fechas veraniegas y con estos calores lo que pega son salidas nocturnas con alevosía lúdica.

El resultado de lo que está ocurriendo en la actualidad es la evidencia palpable de todo aquello que imaginábamos que podría ocurrir en estos momentos, pero visto a la luz del momento presente, resulta asombroso ver como algunas de sus predicciones se han evaporado desde la imaginación del pensador para convertirse en una intangible nube de vapor etéreo y otras en cambio se han materializado de manera más o menos parecida a como fueron concebidas.

Un ejemplo de ello son las fantasías tecnológicas, que animadas por los increíbles progresos que la humanidad iba alcanzando con el tiempo, algunas descabelladas y otras meras evoluciones naturales de elementos disponibles en cada época, que fueron realizadas por visionarios con espíritu libre y aventurero. Prueba de ello la tenemos en la obra, y su posterior materialización, de mi idolatrado Julio Verne, cuyos aparentemente locos cacharros han terminado por convertirse en realidad, dándole la razón en todo aquello que imaginó.

Otro ejemplo a considerar es la visión del futuro que Fritz Lang nos dio en la película de culto Metrópolis. En ella, la sociedad se representa dividida en dos clases sociales, los indignos obreros que residen en el oscuro subsuelo de las inmensas ciudades y la élite intelectual que los gobierna desde sus lujosas mansiones, y en la que un robot humanoide lidera una traumática rebelión contra el poder establecido. Afortunadamente en la actualidad tenemos una clase media que en cierta medida equilibra las cosas, sin embargo, en estos momentos estamos pasando por una encrucijada en la que la situación político/social podría acabar tal y como describe la película.

Estos y otros ejemplos me hacen pensar a veces en qué hubiera pasado si la realidad imaginada por los científicos/literatos\políticos hubiese caminado por los derroteros trazados por su imaginación. Ucronía es el término que define ese concepto.

¿Qué opinarían de una de una sociedad que vive en un estado de pseudo felicidad inducida, y en la que cada miembro la sociedad está fuertemente condicionado a pertenecer a una casta desde su estado embrionario, y de la que no puede escapar por mor de una droga convenientemente suministrada?. Es el mundo que describe Aldux Huxley en su novela Un mundo Feliz, la droga que menciono se llama Soma, y aunque se trata de una novela de ficción, ¿no ven cierto paralelismo con la situación actual, donde esa droga que anula la voluntad podría ser la televisión?... No, hay demasiada injusticia en el mundo real.

¿Y que me dicen de Matrix?, ¿se imaginan que en realidad nuestra existencia no fuese más que una compleja simulación informática introducida en nuestras mentes mediante electrodos implantados en através de nuestra piel?. El mundo de los videojuegos cada vez nos acerca más a esa realidad.

Podría seguir divagando, pero prefiero pensar que como dijo el poeta Antonio Machado y musicaba nuestro amigo Joan Manuel Serrat

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
 

Un saludo, Damas y Caballeros!!!

Smile