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Confesiones/crónicas de un internauta asombrado.

13. mayo 2024 00:28
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Qué “fácil” es vivir en las nubes!!!

13. mayo 2024 00:28 by Gunner | 0 Comentarios

Gracias de nuevo al Instituto Andaluz de Administración Pública, que en el último número de su revista digital y para difundir las iniciativas de mejora e innovación de la Junta de Andalucía, compartir el conocimiento y el trabajo del empleado publico, me solicitó un nuevo artículo. Anduve despistado en "mis cosas" y cuando por fin leí su petición, consideré un honor que contasen de nuevo conmigo. Me puse inmediatamente a ello, así que, dada la premura de tiempo, decidí a tratar acerca de los pros y contras de trabajar en ese concepto etéreo que es "La nube!!!".

Sin duda les resultará una lectura clarificadora!!!

   

A pesar de la apariencia filosófica del título, no les voy a hablar de locas ideas, ni de volar por esos cielos de dios camino a fastuosas vacaciones en la culta Europa o hacia exóticos paraísos tropicales en El Caribe. Les voy a hablar de algo muy real  aunque con cierto “toque” de “virtual”. Trataré acerca de tecnología y de tendencias en el ámbito de la Informática y las Comunicaciones. Es a lo que me dedico en la Agencia Digital de Andalucía, y para lo que me considero facultado a opinar. En esta ocasión, acerca de ese movimiento tan en boga de subirlo todo a la nube auspiciado por los cantos de sirena de los gurús tecnológicos.

La nube.

Pongámonos en contexto. ¿Qué es la nube?

Para el ciudadano “normal” la nube es un concepto tan difuso como las propias gotas de agua que flotan en el aire y que a pesar de su falta de solidez constituyen su esencia. Para las personas que se mueven en el ámbito empresarial y sobre todo técnico la cuestión está bastante más clara. A otros les trae al fresco…

Veámoslo de forma sencilla.

Como dice Microsoft en una de sus referencias, básicamente es un término que se utiliza para describir una red mundial de servidores, cada uno con una función única. No es una entidad física, sino una red enorme de servidores remotos de todo el mundo que están conectados para funcionar como un único ecosistema. Estos están diseñados de manera distribuida para almacenar y administrar datos, ejecutar aplicaciones o entregar contenido y/o servicios, como streaming de vídeos, correo web, software de ofimática o medios sociales. En lugar de acceder a archivos y datos desde un equipo personal o local, permite acceder a ellos online desde cualquier dispositivo conectado a Internet, es decir, la información está disponible dondequiera que vayas y siempre que la necesites.

Para el común de los mortales, es poco más que donde se almacena su correo electrónico y los datos de sus “redes sociales” – en el amplio sentido de la palabra -. Para el mundo empresarial, los proveedores de servicios en la nube – Amazon, Microsoft, Google y Oracleentre otros – y sus innumerables partners tecnológicos la venden, junto con la migración de nuestras infraestructuras a sus servidores, como la solución mágica que, además del ahorro de costes, simplificará la gestión técnica de las líneas de negocio de las empresas y los ciudadanos.

Ahora voy a ponerme algo poético – es mi estilo, ¡qué le vamos a hacer! -, pero ¿Recuerdan esa inolvidable canción de Alberto Cortez titulada “Castillos en el aire”?

Decía algo así como:

Y construyó, castillos en aire
A pleno sol, con nubes de algodón
En un lugar, adonde nunca nadie
Pudo llegar usando la razón

Y construyó ventanas fabulosas
Llenas de luz, de magia y de color
Y convocó al duende de las cosas
Que tiene mucho que ver con el amor

La conclusión es clara y contundente
Lo condenaron por su chifladura
A convivir de nuevo con la gente
Vestido de cordura.

¿Y se preguntarán qué tienen que ver tanto el título del artículo como la letra de la canción con la tecnología? La respuesta es obvia.

Lean – o mejor escuchen la canción – muy bien esas estrofas. !Si pueden, incluso ahora mismo de nuevo! Se trata de una analogía de aquello que hace que la nube se presente como el maná que todo lo va a solucionar mágicamente, como una ventana al universo que hace que nos enamoremos de sus propuestas, y de cómo esa chifladura está acabando por sumergir en un baño de realidad a quienes lo están apostando todo a esa carta, obligándoles a contemplar sus teorías bajo el prisma de la cordura. Me explico...

Los adalides de “La nube”, hábiles comerciales y agoreros de las tendencias del mundo TIC nos han creado/inducido un castillo de expectativas acerca de los beneficios y facilidades que obtendremos al subir los recursos propios – en nuestro caso los de la Junta de Andalucía – a ese fabuloso espacio etéreo en el que por arte de magia todo va a funcionar maravillosamente, pintándonos un mundo de color de rosa.

Continuando con mi argumentación tengo que poner “peros” al paradigma del Cloud Computing. La realidad es bastante más compleja, hay ventajas, pero también inconvenientes. Analicémoslos pormenorizadamente.

Pros de “La nube”.

Entre las ventajas de común acuerdo dentro del mundo TIC podríamos destacar que:

  • Se descarga del peso y la complejidad de las gestiones tecnológicas de los recursos subidos sobre los hombros del proveedor al que se le delegua el proceso/recurso transferido, como por ejemplo, desentendiéndonos del mantenimiento de los servidores donde se ejecutan las tareas o almacenan los datos así como de las salvaguardias de los datos.
  • Traducido a términos técnicos hablamos del SaaS/PaaSSoftware as a Service/Platform as a Service -.  El proveedor no solo proporciona el hardware, sino también el software correspondiente. El cliente, por su parte, puede utilizar las diferentes funciones del software sin más preámbulos​. La empresa proveedora TIC se ocupa del servicio de mantenimiento, de la operación diaria y del soporte del software usado por el cliente.
  • Es evidente que la mayor ventaja es la ubicuidad. Se puede acceder a cualquier recurso desde cualquier lugar del mundo y/o cualquier dispositivo. Pero también la escalabilidad, si se necesita más rendimiento o más almacenamiento tan solo es necesario solicitárselo al proveedor desentendiéndonos de la necesidad o complejidad de adquirir nuevos recursos e incorporarlos a nuestras estructuras “on-premise”.
  • La disponibilidad de soporte online 24×7 para la resolución de cualquier problema o upgrade de sistemas ya sea vía telefónica, vía remota o vía web de soporte.
  • La IA…  ¡qué remedio! … es y parece ser la tecnología de vanguardia y que ayudará a cualquier negocio a prosperar en su línea de trabajo empresarial como afirma el mismo Bill Gates en sus últimas declaraciones públicas. Herramientas como CHAT-GPT o Copilot ofertan con todo el potencial imaginable de mejora de la productividad con la capacidad añadida de eliminar los procesos que no añaden valor. La nube, con su inmensa base de conocimiento pretende ser la revolución del mundo TIC.

Armadas con el peso de la razón, y protegidas por la solidez de estos argumentos y el buen – magnífico diría – hacer de los comerciales de las compañías proveedoras de servicios en la nube, muchas empresas se han dejado seducir y han tomado el camino de externalizar sus infraestructuras siguiendo ese camino de baldosas amarillas.

Contras de “La nube”.

¡Porque los tiene! Alcanzar un sueño, “volar entre nubes de algodón” tiene sin duda un precio:

  • Calcular sus costes reales puede ser una tarea tan compleja como deshacer el nudo gordiano que Alejandro Magno resolvió de manera tan tajante. Por el mero hecho de estar ahí, a nuestra disposición e incluso aunque no se esté usando ni un solo ciclo de CPU  ni byte de almacenamiento se factura por todo. Hay modelos de “Pago por uso” – de CPU, de almacenamiento, de ancho de banda, por número de solicitudes por minuto, por horas de funcionamiento, etc -, modelos por “Servicio” – bases de datos, análisis, técnicos de soporte remoto, aprendizaje automático IA, etc. -, pero la tendencia es el “Modelo de suscripción”, en el que contratas un paquete de servicios bajo criterios de calidad – SLA -, … y todos sabemos lo que acaba ocurriendo… que lo que en un principio parecía económico e incluso “barato” por desprendernos de los costes asociados si usáramos recursos propios, a la larga acaba convirtiéndose en un quebradero de cabeza difícil de cuadrar y al que estamos encadenados. Sin duda, un peaje difícilmente sostenible/justificable a largo plazo.
  • Hemos de considerar el factor de “La seguridad del dato”. Llámenme conspiranoide o agorero, pero el espionaje tecnológico, industrial, militar y político – especialmente en nuestro ámbito, que es el de la “cosa pública” – están a la orden del día, y tener nuestros datos en la nube es tener un frente de ataque abierto 24×7 horas al día al resto del mundo. Quizá la JJ.AA. por el carácter de la información que maneja no sea un objetivo muy suculento, pero sí muy sensible. La información de carácter administrativo, sanitario y, sobre todo, político es de alto riesgo. Los datos que se almacenan y las decisiones que se toman en base a ellos como poco afectan a la vida de los ciudadanos y explotados comercialmente pueden reportar claros beneficios económicos.
  • Los ataques de ingeniería social o de “man-in-de-middle” interceptando el servicio desde cualquier organismo a sus recursos en la nube están a la orden del día, y una vez obtenidas las credenciales oportunas, penetrar hasta la cocina de cualquier organización es tarea de niños. Tener los recursos en nuestras propias infraestructuras al menos impide/dificulta esas situaciones, sobre todo si se utilizan las herramientas DLP – Data Loss Prevention – adecuadas a la organización.
  • Un problema serio que no quiero dejar de tratar es la “Inmisericordia con el dato”.
    Quizá la JJ.AA. por tratarse de un organismo tipo gubernamental tenga entidad suficiente como para obtener un trato preferente respecto a otras empresas – aunque no pequemos de ombliguistas, puede que nos parezca otra cosa pero “La Junta” es una organización pequeña en comparación con compañías como bancos, multinacionales u otros gobiernos de mayor tamaño -, pero no cabe duda que todos los que nos movemos en el mundo TIC conocemos casos en los que el proveedor de servicios que por circunstancias o tras finalizar el contrato, pocos meses después ha purgado sin miramientos los contenidos y/o servicios que hospedaban - caso del cierre de MegaUpload -. Evitar ese problema, y por tanto perder el negocio, requeriría un enorme esfuerzo humano y técnico por parte de cualquier pequeña o mediana empresa. En definitiva, o pagas o tienes que optar por la “repatriación de datos” – así se llama el proceso a nivel técnico – desde la nube a infraestructuras “on-premise”, lo cual es una tarea compleja, cara y en algunos casos inabordable sin los conocimientos y voluntad necesarios.
  • Referente a la IA, recientemente han saltado a la luz pública el claro sesgo – cuando no censura digital o manipulación intencionada – de las decisiones/resultados basados en servicios proporcionados por esas herramientas. Como ejemplo el último caso polémico del problema por los resultados producto de peticiones la herramienta generativa de Google llamada Gemini.

Hay otros factores adicionales a tener en cuenta como el coste de adaptación de las aplicaciones a la nube; la administración técnica de los recursos en nube, que se vuelve más compleja; las latencias de acceso y de respuesta en las peticiones, que se alargan debido a la lejanía del dato; sin olvidar la pérdida de control real sobre lo que está ocurriendo ahí arriba, etc.

Pero hay un último tema que no quiero dejar de mencionar… el aspecto humano. Todos estamos bastante cansados de los “Bots” de respuesta automática y los “Call Center” – si usted es de los que le gusta, mis felicitaciones -. Me permito afirmar que a pocas personas les agrada que al llamar a un servicio de soporte les responda una máquina, o que les pasen con uno o varios operadores y/o tengan que enviarles un “correo electrónico”/”abrirles un caso” de soporte para explicarles cuál es su problema real e iniciar los trámites para su resolución. Casi siempre se traducen en errores de comunicación. Tener tu propio departamento técnico sin duda hace más cálido, cercano y transparente ese tipo de cuestiones.

De momento ya les he dado suficientes argumentos sobre los que pensar.

¿Y Europa? ¿Qué pinta en todo esto?

¿Europa? ¿Servicios en la nube?… ¡Nada… no pinta nada!… Está definitivamente perdiendo el tren de la innovación. Disculpen que sea algo pesimista, pero de no mediar solución al respecto se va a quedar como el continente de las vacaciones culturales del resto del mundo. Me explico...

Ni uno solo de los proveedores consolidados de servicios en la nube que se ofertan se ha establecido/desarrollado por empresas europeas; tampoco ni un solo proyecto de “Generative IA” que se precie de tal ni que tenga el respaldo y solidez necesarias para convertirse en herramienta de uso extendido. De hecho, casi todas las que se exploran usan APIS (llamadas) a rutinas/servicios ofrecidos por los líderes de esas tecnologías. Sin duda, USA y China están liderando la carrera y cuando no, acaban “comprando” el talento que a nuestras universidades e instituciones tanto les cuesta producir.

¿Hará algo la Comisión Europea al respecto? ¿Nuestros políticos se tomarán en serio la cuestión antes de que sea demasiado tarde y dependamos de otros para el uso de estas tecnologías? Regular con normativas no es de recibo. Que la confidencialidad de los datos generados/almacenados en Europa sea de titularidad y exclusividad europea no garantiza nada, tan solo el marco legal; pero el conocimiento, la tecnología, los beneficios comerciales, administrativos y operativos y sobre todo el Know-How seguiría en manos de terceros, con la dependencia en que último extremo ello generaría.

Parece que el Gobierno Central español está promoviendo alguna iniciativa en ese sentido. ¿Llegará a buen puerto más allá de una pomposa declaración de intenciones?

A mi juicio Bruselas debería tomar cartas en el asunto. En fin, … TOC, TOC, … la “Soberanía del dato”. ¿Le importa realmente a alguien?

Consecuencias.

Si el camino hacia “las nubes de algodón” no se dirige con paso firme, y se mantiene un control férreo sobre los costos finales frente a soluciones autogestionadas, su uso acaba haciendo dudar hasta al más cuerdo de la conveniencia de mantener la apuesta.

La tendencia.

No es algo que diga yo… una búsqueda rápida les facilitará cientos de ejemplos sobre el interés generalizado en la “repatriación de datos”. Para ahorrarles el trabajo, he elegido algunos resultados fáciles de comprender. Si exploran los vínculos/informes que les presento a continuación:

Comprobarán que muchas empresas han emprendido el camino de vuelta hacia el uso de infraestructuras propias.

Confío en no haber derribado de un manotazo el castillo de naipes que nos han vendido acerca de la transición a la nube. No digo con ello que los servicios en la nube carezcan de sentido, pero sí que es conveniente analizar con detalle qué servicios alojar en la nube y cuáles mantener en nuestros propios CPD’s. Se trataría pues de aproximarse a un modelo híbrido, pero dando más peso a las infraestructuras propias, asegurándose de establecer canales ágiles de comunicación con los gestores de los procesos externalizados.

Les dejo como “deberes” una tarea: Pensar en las cuestiones que he planteado. Son tan solo apuntes y reflexiones del futuro que nos espera. Confío en ustedes para que saquen sus propias conclusiones y asuman el guante que les he arrojado. Nos vemos en un próximo artículo.

Un saludo, Damas y Caballeros.

   

Quienes ya han leído el artículo lo han acogido con muy buenas críticas. Hay quien me ha sugerido publicarlo en foros especializados e incluso algunos han opinado acerca de las cuestiones técnicas mencionadas. A ambos grupos de personas les he respondido de la misma manera. Al escribirlo trataba de abordarlo con rigor pero principalmente enfocado hacia un público no TIC y/o de nivel técnico medio. Creo que he alcanzado la dosis justa para satisfacer a ambos colectivos. ¿Qué opinan ustedes?... En fin, es hora de despedirse.

Un saludo, y buenos días/tardes\noches, Damas y/o Caballeros!!!

P.d.: Aquí tienen el enlace a la publicación oficial. Como siempre, votos (abajo, pulsando sobre las estrellitas) y comentarios pulsando en el enlace azul cerca de la cabecera/título del artículo y luego desplazándose hasta el pie de página, gracias.

Cool

20. junio 2022 18:26
by Gunner
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Administración Sostenible!!!

20. junio 2022 18:26 by Gunner | 0 Comentarios

Se acercaba la publicación del nuevo número de la revista “EnRed@2.0: Revista digital por y para emplead@s de la Junta de Andalucía” y se pusieron en contacto conmigo desde la redacción para agradecerme anterior colaboración e invitarme a participar con un nuevo artículo. Me gusta observar cómo evoluciona la sociedad y qué tendencias se adivinan en su horizonte. Precisamente la colaboración que les envié, que consideraron conveniente publicar y que les traigo ahora trata de una de las que viene cobrando más fuerza en la actualidad.

El uso de los recursos naturales, la degradación del medio ambiente, el reciclaje de residuos, el encarecimiento de las materias primas y costos en general, etc, son temas que me/nos preocupan a todos.

De las múltiples perspectivas desde las que podía haber abordado estas cuestiones, mis fieles lectores, decidí enfocar el artículo desde una vertiente que conozco muy bien: Los recursos tecnológicos en marco de la administración pública.

Confío en que el ensayo que les presento a continuación al menos les abra la mente.

   

Se preguntarán ustedes cómo es posible que se cambien con cierta frecuencia las impresoras en sus respectivas Consejerías o Empresas Públicas a pesar de que estas aún funcionen correctamente, ¿verdad? O por qué los periféricos de sus ordenadores se compran en el catálogo de bienes homologados a un precio sensiblemente diferente al que tendría si se adquiriesen en una tienda de informática, un gran almacén y no digamos ya por internet, ¿no?

Respecto al uso de papel reciclable creo que ya nadie duda de los motivos por los que se ha optado por ello a la hora de imprimir documentación: LA SOSTENIBILIDAD.

¿Qué es la “sostenibilidad”?

En ecología, sostenibilidad, se refiere al equilibrio de una especie con los recursos de su entorno. Por extensión se aplica a la explotación de un recurso por debajo del límite de renovación de estos. En general se trata de satisfacer las necesidades de las actuales generaciones sin comprometer las posibilidades de las futuras generaciones para atender sus propias necesidades.

Los tres pilares que se relacionan en el Desarrollo Sustentable son:

  • La economía.
  • El medio ambiente.
  • La sociedad.

¿Y cómo afectan estos factores a la administración?

La administración pública es la encargada, mediante políticas sociales, de gestionar, crear y procurar las condiciones adecuadas para que la vida de sus ciudadanos se desarrolle bajo parámetros que favorezcan un clima de satisfacción y mejora continua de la calidad de vida de sus administrados. Por ende, Economía, Sociedad, Medio Ambiente y Políticas Sociales/Administración están claramente ligadas en conjunto.

Prueba de ello es la Estrategia Andaluza de Desarrollo Sostenible 2030, que es el plan estratégico que la Junta de Andalucía ha elaborado, orientado a dar respuesta integrada a sus problemáticas asociadas.

Sí… todo muy teórico, muy altruista, muy bien intencionado… una concepción muy loable y digna, pero… ¿En qué se traduce todo esto?

Podría escribir una laaarga disertación filosófica y/o técnica hablando de las virtudes, aspectos e implicaciones de la “Sostenibilidad” en sus diferentes acepciones. Pero como informático, especializado en el mundo de las tecnologías de la información (TIC), voy a intentar responder a las preguntas que planteé en la introducción de este artículo centrándome en el marco de la sostenibilidad.

Glosario.

Van a escuchar, sino ahora si en poco tiempo, una serie de términos que definen y permiten establecer parámetros medibles acerca de los trabajos necesarios para alcanzar la “Sostenibilidad”.

Algunos conceptos básicos son:

  • ODS: Objetivos de Desarrollo Sostenible. Son 17 objetivos y 169 metas propuestos por las Naciones Unidas como propósitos del desarrollo humano incluyendo esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible, la paz y la justicia, entre otras prioridades.
  • PEDSA: Plan Estratégico de Sostenibilidad Aplicado. Define un conjunto de actuaciones que permiten integrar en la estrategia de la organización objetivos concretos y acciones específicas hacia un desarrollo sostenible y global, mitigando los impactos/costos inherentes a su aplicación.
  • Huella de Carbono: Se define como el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero producidas, directa o indirectamente, por personas, organizaciones, productos, eventos o regiones geográficas, en términos de CO2 equivalentes, y sirve como una útil herramienta de gestión para conocer las conductas o acciones que están contribuyendo a aumentar nuestras emisiones, cómo podemos mejorarlas y realizar un uso más eficiente de los recursos.
  • Análisis del ciclo de vida del producto: Es un proceso objetivo que nos permite evaluar el impacto ambiental asociado a un producto, proceso o actividad, desde la extracción de materias primas hasta el uso y fin de vida del producto, una vez que éste ha sido desechado.


Veamos cómo se aplican a nuestro caso, un pliego para adquisición de nuevas impresoras, donde verán estos conceptos aplicados/resaltados en el ejemplo.

Ejemplo – Pliego para adquisición de nuevas impresoras.

Internamente la impresora utiliza un “no tan pequeño” procesador para interpretar el lenguaje de impresión (normalmente PCL), controlar la parte mecánica y realizar la impresión en sí. Pues bien, ese procesador utiliza un determinado número de ciclos de reloj para ejecutar los algoritmos de impresión, que a su vez consumen milivatios de electricidad, lo que tiene asociado el costo de su consumo eléctrico. Multiplicado por las miles de páginas/operaciones que realiza a lo largo de su ciclo de vida supone un incremento en el consumo global tanto económico como de su huella de carbono necesarios para ejecutar los trabajos requeridos. Reducir el tamaño de los transistores repercute directamente en el tamaño final que tendrá el procesador. Además, reducir el tamaño de los transistores nos otorga mucho más rendimiento, menor disipación térmica y mayor ahorro energético. Por este motivo, las compañías siempre intentan reducir al máximo el tamaño de los procesadores, ya que se resume en más rendimiento, mayor eficiencia y menor tamaño.

Pero el análisis del ciclo de vida del producto no se reduce a la vida operativa de la impresora, sino tanto al desarrollo y fabricación de esta como, cuando se da de baja del inventario de la organización, a su reciclaje y/o eliminación física. Me explico. Para fabricar la impresora y su procesador es necesario tener en cuenta los recursos empleados para producirlos, como la extracción de tierra raras, el trabajo de diseño del procesador en sí, la fabricación de las obleas de los chips, etc. Igualmente podríamos decir lo mismo sobre los plásticos de las carcasas y otros componentes mecánicos de la impresora. ¿Pero qué me dicen de cuando muere el dispositivo y se da de baja del inventario? Tanto su proceso de destrucción, el reciclaje de sus componentes o cartuchos o incluso su reacondicionamiento para su reutilización tienen impacto económico/medioambiental.

En resumen, todos estos factores tienen un costo asociado y huella de carbono que es necesario tener en cuenta, medir y valorar mediante criterios objetivos de cara a la adquisición correspondiente al pliego que estamos tratando. Hay software que nos ayuda a ello, como por ejemplo PaperCut MF, que suele ofertarse como paquete de control de impresión en las distintas licitaciones que hacen los proveedores de soluciones de impresión a la Junta de Andalucía. Genera reveladores resúmenes ejecutivos que valoran el impacto medioambiental en árboles consumidos, Kg de Co2 y equivalencias de horas de bombilla de luz.

Una impresora tecnológicamente más moderna, con un procesador más rápido, pequeño y de menor consumo y, en general, un producto de fabricación más respetuosa con el medio ambiente repercute claramente en un menor coste global del proceso de impresión. Es un hecho demostrable, medible y deseable. Vemos pues que aparte de la obsolescencia, una nueva generación de impresoras a la larga redunda en un beneficio económico claro.

Verificar que los ODS se cumplen requiere trabajo, tiempo y, por ende, coste, lo que como consecuencia puede parecer que encarece el precio del producto final, pero puestos en la balanza los costes puntuales frente a los beneficios globales, el resultado es incuestionable. Por otra parte, adquirirlos a empresas certificadas del Catálogo de Bienes Homologados, garantiza (o debería garantizar) que los productos que estas ofertan se atienen (o deberían) a normas y reglas de sostenibilidad.

Conclusiones.

Como verán (y pueden intuir), hilando fino y aplicando criterios de sostenibilidad recursivamente se puede llegar a un nivel de reducción de costos, y emisiones de carbono insospechados.

Disculpen que insista… Es más, si el conjunto de la propia tramitación del posible pliego del que estamos tratando se hace de manera electrónica, evitaremos la impresión de cantidades importantes de papel tanto por la propia administración como por las empresas ofertantes, contribuyendo aún más a la reducción de la huella de carbono.

Para los ejemplos que propuse al principio del artículo aplicado añadí además un periférico tan común y un simple ratón de PC o una webcam para su equipo de teletrabajo. Para ellos se podrían hacer consideraciones similares a las que he expuesto antes, pero como no quiero extenderme más en este artículo les dejo como ejercicio el imaginar cómo “sostenibilizar” su adquisición.

La Junta de Andalucía está inmersa en un proceso de toma en cuenta y aplicación de criterios de sostenibilidad en todo aquel ámbito que revierta en beneficios para la sociedad. Está comprometida con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y está elaborando planes estratégicos de sostenibilidad aplicados (PEDSA) a múltiples terrenos, patrocinados por la Agenda 2030. Confío en que no pierda fuelle esa carrera que ha emprendido, y que se vea respaldada por el resto de los organismos y proveedores que componen el ecosistema de la administración pública.

Ya saben que me gusta apostillar con alguna moraleja o proverbio. Para el caso que nos ocupa decían los indígenas americanos que:

“La tierra no es herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos”.



Dejémosles un mundo mejor.

   

¿Qué les ha parecido? Quizá podría haberlo tratado de mil maneras diferentes, pero esta es una de ellas. Como decía en la presentación del articulo, confío en que les haya despertado la curiosidad y las ganas de investigar sobre los aspectos que he intentado sacar a relucir. Son relevantes para las arcas y la gestión de la "cosa pública" pero además también es extrapolable al ámbito personal y doméstico.

Un saludo, y buenos días/tardes\noches, Damas y/o Caballeros.

P.d.: Disfruten del verano. Por cierto, aquí tienen el enlace a la publicación oficial. Como siempre, votos (abajo, pulsando sobre las estrellitas) y comentarios pulsando en el enlace azul cerca del título, gracias.

Cool