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Confesiones/crónicas de un internauta asombrado.

7. enero 2021 13:45
by Gunner
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Soberanía digital europea!!!

7. enero 2021 13:45 by Gunner | 0 Comentarios

Es sorprendente ver cómo las opiniones de los demás sientan cátedra y acaban teniéndose en cuenta cuando, llevadas por una argumentación eficaz y basada en conceptos veraces, son puestas sobre la mesa para dar significancia a cuestiones que nos pueden hacer crecer como personas/entes. En mi caso siempre he creído que está en nuestra mano aportar algo al crecimiento de la Unión Europea, y procuro mantenerme al tanto de las iniciativas que se proponen, sobre todo en el ámbito de mi actividad profesional. Viendo el rumbo que está tomando el mundo de las tecnologías de la información decidí aportar mi granito de arena, estimados y expectantes lectores de mis tribulaciones digitales.

Se ve que mis planteamientos y visión de futuro del mundo digital en el ámbito profesional al menos suscita interés, quizá por ello la Revista digital del Empleado de la Junta de Andalucía ha considerado útil publicado otro de mis artículos en la revista EnRed@2.0 (todo un honor para mi):

Os adjunto el texto del ensayo sobre un tema que a mi juicio es necesario tomar en consideración.

   

Vivimos unos tiempos convulsos, en el que hablar de soberanía se está convirtiendo en un tema como poco “espinoso”, la política lo salpica todo, lo transforma todo y lo interpreta todo en función de los intereses de las partes. Sin embargo considero que en ciertas circunstancias, precisamente en el momento que vivimos de encrucijadas políticas, no queda otro remedio que hablar de ello y, sobre todo tratar el tema con perspectiva.

Quede por delante que soy un europeísta convencido. Lo digo como pilar en el que asentar todas las reflexiones que voy a poner sobre la mesa. Vayamos al tema…

La soberanía digital europea tiene fundamentalmente dos vertientes, la económica y la tecnológica, ambas estrechamente ligadas, intrerrelacionadas e influenciadas la una por la otra.

Soberanía Económica.

Siempre he dicho, y de todos es conocido, que la unión hace la fuerza... pero también sé que los intereses hacen la desunión. Europa es un proyecto de soberanía conjunta en el que las regiones se deben o deberían unir para crear una sinergia que contribuya al bien común y a engrandecer la idea que se formalizó con la firma del Tratado de Roma.
Damas y/o Caballeros, en mi modesta opinión, con la que muchos de ustedes estarán de acuerdo conmigo, a nivel económico, tenemos la batalla perdida…
Demasiados intereses propios en la Unión, demasiadas normativas particulares, demasiados “paraísos fiscales” en el propio territorio, demasiados intereses enfrentados entre los distintos miembros. ¿Armonización fiscal? ¿Dónde, cuándo?
La “locomotora germana” (y hasta cierto punto la francesa) intenta tirar del carro, pero, por motivos históricos, no está demasiado bien vista y Francia, intentando disputarle el primer puesto… bueno, ayuda lo justo…
El resto de los países van a lo suyo y el sur de Europa, a pesar del potencial evidente que tienen (o precisamente por ello), parece relegada a un papel testimonial y de servicios.

Todos somos conscientes que las grandes empresas proveedoras de tecnología digital están fuera de la unión europea. Ellas dictan las normas, dictan los protocolos, dictan las metodologías… En resumen, diseñan el futuro a sus conveniencias.

Según Forbes:

Rank

Company

Country

Market
Value*

Assets*

1

Apple

United States

961

374

2

Samsung Electronics

South Korea

272

304

3

Microsoft

United States

947

259

4

Alphabet

United States

863

233

5

Intel

United States

263

128

6

IBM

United States

125

131

7

Facebook

United States

512

97

8

Cisco Systems

United States

248

102

9

Tencent Holdings

China

472

105

10

Oracle

United States

186

109

 

* Billones de dólares, si, han leído bien… “billones” en Valor de mercado y Bienes (billón americano = mil millones européos).

Thomson Reuters, en un informe similar, introduce algunas empresas europeas pero ni por asomo al mismo nivel económico (no añado la tabla para no aburrirlos demasiado… si sienten curiosidad… investiguen ustedes mismos).
Y como toda empresa privada, sus objetivos últimos son alcanzar la dominación, el monopolio… y Europa aparte de un obstáculo… es por contra una “jaula de grillos” en comparación.

Estamos obligados a tener en cuenta tema facturación. ¿Cuánto de sus negocios repercute en las arcas comunitarias? Sus “triquiñuelas” financieras, aunque legales, como poco son de dudosa moralidad, y de ello es culpable la propia “desunión” económica europea. Si a ello unimos las presiones y factores extracomunitarios procedentes de las grandes potencias económicas (China, Estados Unidos,  Rusia,…), que tienen como lema aquello del “Divide y vencerás”, comprobamos   que conseguir una unión económica efectiva es un verdadero galimatías, a juicio de muchos imposible de resolver.

Si... es cierto, nosotros como ciudadanos de la Unión tenemos las mejores intenciones, pero... ¿Han acudido alguna vez a la reunión de una comunidad de propietarios?

Soberanía digital.

Como he mencionado en el epígrafe anterior “dictan las normas, los protocolos, las metodologías, diseñan el futuro”. ¿Qué quiero decir con ello?

Amig@s, si este fuese otro foro, describiría extensamente los parámetros técnicos bajo los que se desarrolla el actual mundo de las TIC (API’s, protocolos, almacenamiento, virtualización, seguridad, etc) y las implicaciones evidentes que ello tiene en nuestra vida diaria, pero no es el caso, así que describamos el problema para que lo entienda el común de los mortales.

Por “parámetros técnicos”, nos referimos al entorno sobre el cual están fundamentadas las herramientas tecnológicas que todos usamos en nuestra vida diaria. ¿Cuales son?… ¡Veámoslo con un sencillo ejemplo!

Ej: Vamos a hacer una consulta telefónica a nuestro centro de salud para pedir una cita médica.

Cogemos nuestro SmartPhone (el estándar de facto suele ser normalmente un Android) y buscamos en nuestra agenda el número de teléfono del centro de salud. Siendo previsores, tendremos el número en la agenda del móvil y si no... lo buscamos en internet utilizando el buscador integrado en el móvil (estándar para Android suele ser para Chrome). Los más avezados tendrán instalado en su terminal la App (para Android una APK) de citas correspondiente a su seguro medico (público o privado).
Para rematar algunos de nosotros, curiosos de por si, buscaremos en internet el último medicamento que nos recetó el doctor…

Estupendo, ya tenemos el escenario dibujado.

Pues bien señores… Aquí viene la realidad de la soberanía digital:

  • Probablemente el móvil que estés usando esté fabricado en China. Curioso país sin duda… Tiene la “documentada” costumbre de introducir código en sus dispositivos para monitorizar todo lo que se hace con sus equipos o al menos poder hacerlo cuando quiera… no digo que el suyo sea uno de ellos, peeero… Ah, el procesador y los beneficios de su venta probablemente vayan a Estados unidos.
  • Seguimos. Si buscamos el número de teléfono en nuestra agenda, esta suele estar sincronizada con la nube, por comodidad y seguridad para el usuario final, pero en la nube a fin de cuentas. Si tenemos que recurrir a internet, el proveedor de búsquedas del móvil nos lo facilita, a costa de dejar un registro en la nube de la búsqueda que acabamos de realizar. ¿Notan algo? ¿”Privacidad”?
  • Por último, si usamos la App, esta antes de estar colgada en la tienda de aplicaciones correspondiente, tiene que estar certificada para el sistema operativo del móvil o en último extremos usar los arcanos interfaces de programación del fabricante del SO, que lo ha diseñado a su “comercial” medida, al que por supuesto hay que pagar royalties por usarlos, que en la mayoría de los casos apenas revierte en impuestos en la Unión.
  • No quiero dejar mencionar que si además buscamos el medicamento en internet… nos tendrán fichados y nos bombardearán con publicidad dirigida!!!
  • Todo ello para más inri, circula por redes de datos y se almacenan en servidores que, siendo algo conspiranoides, nos pueden hacer dudar tanto de su ubicación como de su control final.

Estamos por tanto “obligados” a utilizar herramientas generadas por otros, definidas por otros, almacenadas por otros y gestionadas por otros (entiendan por “otros” a países extracomunitarios) y confiar en sus “buenas intenciones”. Señores, si… confianza es sin duda una gran palabra, pero ¿Les suena el concepto de espionaje económico-industrial? ¿La minería de datos?
Ah, sin olvidar a título individual que nuestro perfil está trazado: Saben cuanto estamos dispuestos a gastarnos en un terminal móvil (nuestro nivel adquisitivo), saben que hemos llamado al médico, qué día, a qué hora (les puede dar pistas del grado de ansiedad del problema por el que contactamos con el médico) y además saben qué medicamento estamos tomando (podrían calcular el precio de nuestro seguro médico…). ¿Están seguros que quieren ceder toda esa información a no se sabe quien?

Je, je, je… Ya les he intimidado bastante, ahora seamos sensatos y calmemos las aguas.

En la inmensa mayoría de los casos el uso de las herramientas tecnológicas está sujeto a ciertas regulaciones técnico/legislativas. Los organismos gestores, la documentación técnica de los procesos, y la profesionalidad del personal encargado de su gestión nos asegura que la información que se trata digitalmente se atiene a ciertas normas de “etiqueta” extensamente documentadas en las plataformas de desarrollo de las arquitecturas  utilizadas, muchas de ellas disponibles para su examen público. Lo cual al menos debería tranquilizarnos lo suficiente.

No se trata pues del tratamiento del dato en sí, sino de a quién permitimos que haga uso de nuestra información y huella digital, qué tipo de manipulación permitimos que hagan con ella y a quién queremos que beneficie su tratamiento. Por otra parte deberíamos preguntarnos porqué tenemos que hacer las cosas a la manera que otros han definido. ¿No somos nosotros capaces de especificar cómo queremos que se use nuestra información? ¿debemos confiar ciegamente en los demás?

Proyecto Gaia-X.

Si bien, como hemos visto, la soberanía económica es difícil de alcanzar (sería, en este momento, muy complicado crear empresas con el volumen, solvencia e influencia necesarias) y la digital requeriría una innecesaria y carísima reinvención de la rueda, lo que si podemos hacer es algo que otras potencias están ya haciendo sin ningún remordimiento: Definir un marco técnico-normativo que detalle las reglas del juego tecnológico europeo. Dicho marco debería exigir a las empresas que ofrezcan productos y servicios en la Unión Europea respetar y utilizar estándares certificados que convengan a la propia Unión, de manera que quede garantizado el uso, la gestión y el alcance económico de la información que se genera en su seno.

En este sentido saco a la palestra la iniciativa GAIA-X.

En Junio de 2020 se celebró la presentación de GAIA-X. Para daros una idea de la importancia del evento, indicaros que participaron personas como:

  • Peter Altmaier, ministro Federal Alemán de Asuntos Económicos y Energía.
  • Bruno Le Maire, ministro Francés de Economía y Finanzas.
  • Wolf-Dieter Lukas, Secretario de Estado del Ministerio Federal Alemán de Educación y Desarrollo.
  • Véronique Lacour, Vicepresidenta Senior Ejecutiva  de Operaciones y Transformación de Électricité de France.
  • Marco-Alexander Breit, cabeza de la Task Force de Inteligencia Artificial, del Ministerio Alemán de Economía y Energía.
  • Michel Rao, Director de Proyecto para la Economía de Datos, del Ministerio Frances de Economía y Finanzas.
  • Así como otros representantes del mundo empresarial y técnico (Atos, Instituto Fraunhofer, Bosch, Orange,  Deutsche Telekom, Amadeus, TeraLab, etc).

El proyecto GAIA-X es la cuna de un ecosistema digital abierto, donde los datos pueden estar disponibles, se pueden cotejar y compartir de forma segura mientras se disfruta de la confianza de sus usuarios. Sirve a los siguientes propósitos.

    • Protección europea de datos.
    • Apertura y transparencia.
    • Autenticidad y confianza.
    • Soberanía digital y autodeterminación.
    • Libre acceso al mercado y creación de valor europeo.
    • Modularidad e interoperavidad.
    • Facilidad de uso.

Conceptos todos ellos que merecerían capítulos aparte, aunque estoy seguro que muchos de ustedes entienden y alcanzan a ver las implicaciones de cada uno.

La apuesta de la Unión Europea por regir su propio destino digital es fuerte y decidida, tanto como 150.000 millones de euros (datos industriales, inteligencia artificial e infraestructuras). Una cantidad que a buen seguro irá destinada a “los mejores”, y a los mejores proyectos.

Se trata pues de la de la creación de un ecosistema que favorezca la innovación, bajo las reglas que nosotros mismos marquemos, y obligar a que poco a poco, de cara al medio largo plazo, a que todas las plataformas digitales que operen en la Unión Europea lo hagan bajo esas normas… ¿Los beneficios que obtendríamos?… De todo tipo Damas y Caballeros, de gestión, de control y, cómo no, económicos. Piensen… Ánimo, no es tan difícil!!!

El tren europeo.

Precisamente se nos presenta la oportunidad de inscribirnos y participar en los foros de presentación y trabajo del proyecto GAIA-X, la iniciativa europea antes mencionada que busca crear el marco electrónico regulador de los contenidos digitales que se gestionan en la Unión Europea.

Tenemos el deber de estar en línea (“online”) asistiendo a las próximas presentaciones y participando en los chat/foros de los próximos evento/hitos. Aportar nuestra visión de futuro de lo que creemos debe ser el proyecto. Habrá personas de toda Europa, franceses, alemanes, holandeses, polacos, italianos, etc, pero españoles y Andaluces… debemos contar. Afortunadamente casi todos nos manejamos con el inglés, el idioma vehicular en el que se desarrollan todos los eventos asociados. Puedo afirmar que nuestras opiniones y visión estratégica serán bien recibidas y en algún caso aplaudidas. Pero insisto debemos tomar parte y demostrar nuestro interés ante el resto de países, y procurar que se radié el evento entre los interesados. Estoy absolutamente seguro que nuestros políticos e instituciones, entenderán la importancia de ello. A buen seguro contarán con el apoyo de los profesionales y asesores técnicos con los que que ya cuentan en nuestras filas y que disponen de los criterios y capacidades necesarios para aportar el valor intrínseco del que somos capaces.

No perdamos de vista la importancia de descubrir que más allá del limitado papel que España y Andalucía juega en el mundo de las TIC, el tren de las tecnologías y la innovación hace tiempo que ha partido en Europa.

Todos tenemos en mente grandes compañeros, gestores y profesionales capacitados. Aprovechemos su potencial y sus capacidades, subámoslos a ese tren e incluyamos a algunas de sus brillantes mentes en los proyectos que en estos momentos se están fraguando en Europa.

Si, es bonito, sorprendente y emocionante ver circular un tren por la vía, pero más aún subirte a él y recorrer el camino hacia el horizonte al que te acerca.

Como dicen los políticos que mencionaba al comienzo de este ensayo, debemos cambiar el modelo productivo, investigar e invertir en nuevas tecnologías e iniciativas… Así pues sumémonos a ellos, seamos proactivos y metamos la cabeza en ese tren que ofrece más de lo que podemos llegar a intuir.

Recursos humanos y algoritmos machistas.

Un apunte antes de despedirme…

Una de los aspectos mencionados antes en los propósitos de GAIA-X - La transparencia – nos afecta directamente, pues trata de la gestión de los Recursos Humanos.
Como sabéis, todos los que afortunadamente estamos trabajando, hemos pasado en alguna ocasión por un proceso de selección de personal. Unos mediante una dura oposición, otros gracias a la gestión de una ETT, otros mediante buzoneo electrónico, y, los más afortunados, directamente gracias a la intervención de un intermediario – Padrino- que sabe de nuestras capacidades.

Pero en el mundo moderno, cada vez más cambiante, muchas empresas e instituciones  empiezan a delegar la contratación de personal en compañías especializadas en gestión del talento. Su tecnología hace uso de la Inteligencia Artificial, una tecnología de enorme complejidad, oscura, arcana, y basada en algoritmos/API’s puestos a disposición por las grandes empresas desarrolladoras…. tan sofisticados que nadie sabe bien qué criterios siguen, llegando en algunos casos, bien documentados, a ser claramente acusados de machistas (cuando no incluso racistas) en los resultados de su selección de personal (busquen en internet “recursos humanos IA machista”, se sorprenderán)… ¿Quién controla esa IA?, Quien define los criterios de selección? ¿Cómo nos afecta en nuestra carrera profesional?
Esa transparencia que busca el proyecto GAIA-X debería establecer el marco que lo regule.

En fin, escribir, pensar y abrir caminos, es un no parar.

P.d.: Europa, si, una palabra que he usado mucho… ténganla muy en cuenta.

   

Bueno, espero que os haya resultado de provecho y que el esfuerzo de leerlo os haya hecho pensar. Es uno de mis objetivos.

Por cierto, aquí tienen el enlace a la publicación oficial.

Ya aparte y como reflexión personal, este blog es para otras cosas... para hablar de trabajo e informática ya tengo bastante con el día a día, y me estoy dando cuenta que tengo algo olvidada mi faceta literaria… ¡bien pensado, voy a intentar que la próxima entrada de este folletín electrónico sea uno de mis emocionantes relatos! A ver qué puedo hacer al respecto???

Un saludo, Damas y Caballeros!!!

P.d.: Como siempre, votos (abajo, pulsando sobre las estrellitas) y comentarios pulsando en el enlace azul cerca del título, gracias.

Cool

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